Cuento I
Isabella María Vides Reyna, 2ndo semestre de filosofía
Un hombre se estiraba tanto que una noche se acercó a las estrellas.
Tomó una en la mano y la guardó para enseñársela a todos.
Cuando se hubo reunido con sus amigos y todos los curiosos, destapó la estrella.
Pero nadie logró verla porque había perdido el brillo y ahora era una bola opaca.


